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Zinakidentes!

Malla de seguridad para niños

 

El sentido de estos cuadernillos es subrayar los problemas (algunos muy conocidos, otros menos) que tienen que ver con la seguridad de los niños en el periodo que dependen mas directamente de las elecciones y las responsabilidades de los padres. Por eso se concede mayor importancia a los temas que se refieren a la vida cotidiana en casa y a las circunstancias mas comunes de vida exterior.

 

En estos textos que presenta Zinak sobre seguridad en el hogar, prevemos seguir las etapas evolutivas del desarrollo del niño, examinando las condiciones de riesgo que encuentra en su camino, prestando especial atención en demostrar que es posible adaptar los hogares para prevenir la exposición a los riesgos que se irán presentando con el tiempo.

 

Por ultimo, junto con los cuadernillos que presentamos, acompañamos un listado de comprobación para la verificación de riesgos en el hogar.

Accidentes en el hogar con bebés

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ACCIDENTES EN EL HOGAR BEBES

 

¿Por que un bebé puede accidentarse?
Por las condiciones de riesgo del medio que lo rodea.
Por los descuidos o la ausencia de los adultos.
Por que está indefenso y no puede cuidarse ni protegerse solo.
¿Cuales son los accidentes mas frecuentes?
a) Accidentes de tránsito y de transporte.
b) Caídas
c) Quemaduras y electrocución.
d) Asfixias, ahogamiento y atragantamiento.
e) Intoxicaciones.
f) Heridas y otras lesiones.
Medidas de prevención necesarias para evitarlos: Un bebe pequeño debe alimentarse en brazos de su madre o de otro adulto. Cuando coma no lo deje solo.

 

No le ofrezca caramelos ni trozos de alimentos para “que se entretenga”.
No le introduzca comida en la boca cuando llora o está excitado.

 

Evite que  juegue con objetos pequeños, de 5 cm o más chicos, (botones, maníes, bolitas, monedas, pilas pequeñas, juguetes con piezas desarmables pequeñas).

 

Evite que juegue con bolsas. No lo “adorne” con cadenitas, pulseras, medallas, aritos, hebillas.

 

Acuéstelo a dormir siempre boca arriba, en colchón o superficie firmes y  con la cabeza descubierta.

 

Los juguetes colgantes no deben tener cuerdas que  superen los 22 cm.

 

No deben dejarlo solo cuando se baña ni un segundo, puede  ahogarse con apenas 10 cm de agua.

 

Nunca hay que dejarlo jugar a orillas de  estanques, arroyos, charcos, zanjones o canales de riego. Las piletas de natación  deben ser cercadas con un vallado de más de 1.30 metros de altura. Accidentes de tránsito y de transporte: En el auto debe viajar en la parte trasera y sujeto en  asientos de seguridad, no debe ser llevado en brazos.

 

Es muy riesgoso transportarlo  en bicicletas, motos, ajas de camionetas o camiones, vehículos descubiertos o  sobre animales. Si navega, cumpla rigurosamente con todas las normas de seguridad  y siempre debe llevar puesto el salvavidas reglamentario. Respete y haga respetar las normas de tránsito como peatón, en su vehículo y en el transporte público.

 

Espere  con su bebé sobre la acera la señal del semáforo. No anteponga el cochecito al tráfico, llévelo al lado suyo.

 

Caídas: Camine sin prisa y con cuidado con su bebé en brazos y  evite hacerlo por lugares muy irregulares o con muchos obstáculos. Nunca lo deje solo en un sitio alto (mesa, mesada, cama, cochecito, sillas, sillones, camillas), ni dormido ni despierto, tampoco en un bebecito.

 

Escaleras: Coloque puertitas protectoras.
Ventanas y Balcones: Coloque protecciones, Impida que se asomen, Coloque la cuna  lejos de ellos. No permita que sean alzados por otros niños o hermanos, en ausencia  de una persona mayor. Las cunas deben ser estables y la altura de los barrotes mayor de 60 cm.

 

No utilice andadores. Los pisos no deben ser resbalosos (manténgalos secos y no utilice ceras).Una manta sobre el piso, o simplemente un piso limpio, es el lugar mas seguro. Quemaduras y electrocución: No cocine ni encienda fuego con su bebé en brazos o cerca.

 

No transporte ni manipule elementos calientes con su bebé en brazos o por sobre el cuerpo de él. Cocine en las hornallas de atrás y oriente los mangos hacia adentro. Use protectores de fuentes de calor (estufas, hornos) y manténgalo alejado. No deje la puerta del horno abierta para “calentar el ambiente”.

 

Deje fuera del alcance de su bebé planchas, lámparas encendidas. No deja cerillas ni mecheros a su alcance.
No deje velas encendidas si abandona la habitación o la casa. Si las usa, ubíquelas en lugares inalcanzables para su bebe y asegúrese que no se caigan, pueden provocar rápidamente un incendio. Evite usar manteles de los que pueden tironear y echarse encima líquidos y alimentos calientes.

 

Pruebe la temperatura del agua con el codo antes del baño. Si calienta su comida en el microondas , mézclela bien y pruébela antes usted.

 

No fume cerca del bebé . Aléjelo de cualquier elemento de pirotecnia y del lugar donde se esta usando.

 

Revise periódicamente la  instalación eléctrica y el correcto funcionamiento de los enchufes y aparatos eléctricos. Si detecta fallas repárelas enseguida. Instale un diferencial de corriente.

 

Tape los tomacorrientes.
No haga uso de aparatos eléctricos con su bebé en brazos.

 

No deje alargues enchufados en el  piso o al alcance de su bebé.

 

Cumpla con todas las normas de seguridad en las instalaciones de gas y luz. No lo exponga al sol sin ropas o sin protección. Asfixias, ahogamiento y atragantamiento: No use braseros como calefacción o úselos con extremo cuidado: ventile permanentemente y apáguelos fuera de su casa antes de dormir.

 

Mantenga bien ventilada la casa cuando use calefactores u otros artefactos a gas y revise periódicamente su correcto funcionamiento. Si detecta olor a gas, cierre la llave de paso, busque y repare inmediatamente  la pérdida.

 

No fume en su casa. No deje motores a explosión (autos, motos) encendidos dentro
de su casa (garaje, patio cerrado).Intoxicaciones: Nunca lo medique sin la prescripción de su pediatra. Mantenga fuera de su alcance los productos tóxicos: medicamentos, venenos, productos de limpieza, disolventes, pinturas, cosméticos, tinturas, productos de uso industrial; guardarlos en lugares seguros y bien rotulados, no sustituya los envases originales por otros de uso cotidiano como los de bebidas o comidas.

 

No le ofrezca cajas de medicamentos vacías para que juegue.
No aplique venenos ni sustancias tóxicas en los lugares donde el juega o suele estar.

 

Si utiliza estas sustancias hágalo con guantes de protección y no lo toque ni prepare sus alimentos antes de un riguroso lavado de sus manos. Averigüe de la posible toxicidad de los productos y materiales que pueda utilizar en las reparaciones o construcción de su casa.

 

No lo vista con ropas o calzados que destiñan, prefiera los colores blancos o claros. No le aplique perfumes, lociones, talcos u otros productos cosméticos sobre su piel, no los necesita y pueden ser tóxicos.

 

Heridas y otras lesiones:
Mantenga fuera de su alcance objetos filosos, cortantes y punzantes, objetos de vidrio, espejos y herramientas. Manténgalo alejado de los lugares donde se trabaja con máquinas o con elementos pesados.
Manténgalo alejado de todo tipo de maquinarias, motores, ventiladores, cortadoras de césped.
Evite que juegue o esté en contacto con animales. Mantenga cerradas o abiertas con trabas las puertas y aberturas.
Fije a la pared las bibliotecas y asegure la estabilidad de todos los muebles. Tape o rellene agujeros y pozos, corrija desniveles.
Sujete los corchos cuando destapa bebidas espumantes. Los ángulos de los muebles no deben estar obstaculizando el paso. No manipule sustancias explosivas o combustibles en su casa o con su bebé cerca.

 

No deje armas de fuego al alcance o a la vista del bebé o de otros niños. Evite las plantas venenosas, irritantes o espinosas. No lo deje, jugando o dormido en el jardín u otros sitios expuesto a insectos, víboras, escorpiones, etc. Impida que los hermanos u otros niños jueguen con dardos, flechas con puntas, pistolas con proyectiles y tirachinas.

Accidentes en transportes y en lugares públicos

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ACCIDENTES EN EL TRANSPORTE, LUGARES PUBLICOS Y EN EL AGUA

 

Cuidando a los niños en la vía pública:

 

Nunca deben estar solos o alejados de sus cuidadores.

 

Hágalos caminar lejos de la calzada y del tránsito; del lado de la pared.

 

No permita que toquen postes de luz ni instalaciones eléctricas o semáforos.Enséñeles para que aprendan a reconocer las entradas de garaje y a que estén atentos a sus luces o alarmas.

 

Hágales cruzar la calle siempre por la senda peatonal o puentes, cuando existan.

 

Inicie el aprendizaje del significado de las luces del semáforo y otras señales viales.

 

Espere el cruce peatonal sobre la acera y respete la luz roja. Vigílelos permanentemente y sin distracciones .

 

Evite caminar por banquinas de rutas, autopistas o por vías de ferrocarril.

 

Es muy riesgoso transportarlos en bicicletas o motos en calles con tráfico.

 

No deben andar en bicicleta antes de los 6 años.

 

Inicie la enseñanza de las normas de tránsito y edúquelos con el ejemplo.

 

No permita que se acerquen o toquen a los animales, aunque parezcan mansos.

 

Evite salir los días de tormenta o con alerta meteorológico.

 

Manténgalo alejado de los juegos de pirotecnia de todo tipo, también de los que parecen inofensivos o “para niños”.

 

La entrada y salida de las guarderías debe ser protegida con vallas que la separen de la calzada.

 

Cuidando a los niños en el transito y el transporte:

 

En el coche no debe llevar a sus niños en los brazos.

 

Deben viajar en el asiento trasero hasta los 12 años.

 

Deben viajar en asientos de seguridad, correctamente colocados.

 

Verifique el buen funcionamiento de las trabas de las puertas.

 

Al cerrar las puertas asegúrese que los niños no interpongan sus manos

 

En otros medios de transporte:

 

Deben subir y bajar del autobús únicamente desde la acera.

 

Deben esperar la llegada del tren o metro alejados de las vías. No permita que se suelten de su mano.

 

En el transporte público deben viajar sentados.

 

No deben viajar en motos, cajas de camionetas, vehículos descubiertos o sobre animales.

 

No permita que se asomen o saquen los brazos por las ventanillas.

 

Respete y haga respetar las normas de tránsito como peatón, en su vehículo o en el transporte público.

 

Prevención de accidentes en la calle:

 

La mayoría de los niños aprenden y ejercitan las normas de seguridad peatonal a partir de los 7 a 9 años. Antes de esa edad sus reacciones son impredecibles, por lo que deben salir con un adulto responsable y físicamente apto para resguardar su seguridad.

 

Deben caminar siempre del lado de la pared y siempre al lado o delante del adulto. Los más pequeños conviene llevarlos de la mano.

 

El uso de dispositivos musicales con auriculares para transitar o correr, disminuye la percepción auditiva y causa desconcentración.

 

Conduciendo bicicletas:

 

El tamaño adecuado es importante: el niño sentado en la bicicleta debe poder apoyar sus pies completamente en el piso.

 

El casco es tan necesario como en las motos para circular.

 

No es aconsejable que niños o adolescentes las usen de noche, circulen de contramano, o lo hagan dos niños en una bicicleta.

 

Idealmente para niños pequeños deben tener protector de la cadena y rueda trasera.

 

Con el vehículo familiar:

 

Los niños de 0 a 9 meses deben ir en su asiento de seguridad colocado detrás del respaldo del asiento delantero del acompañante, orientado en sentido inverso a la marcha del vehículo.

 

Los niños de menos de 20kg. (independientemente de su edad) deben viajar en su “sillita”, colocada en el asiento trasero, con cinturón de seguridad y sentados en el sentido de la marcha.

 

No conviene que viajen en el asiento delantero hasta después de los 12 años, con cinturón y asiento alejado del tablero (evitar ahogo por air-bag).

 

Las embarazadas: la correa horizontal “por debajo” del vientre y la oblicua “por arriba” del mismo.

 

No llevar cajas, paquetes u objetos sueltos en la parte trasera.Lo mismo para juguetes de todo tipo.

 

Está prohibido por ley conducir accionando cualquier dispositivo telefónico o de comunicación a distancia: debe detenerse en lugar seguro y hablar desde allí.

 

Con el transporte público:

 

Esperar y ascender a cualquier vehículo en el lugar demarcado para hacerlo, cuando esté totalmente detenido.

 

Al ascender, los niños delante de los adultos. Al descender, primero el adulto y luego ayudar al niño.

 

Si no va el niño sentado, debe ubicarse lejos de las puertas, sujeto a un apoyo seguro, sin sostener bolsos o mochilas y sin caramelos o chupetines en la boca.

 

Los niños pequeños deben esperar el tren o el metro lejos de las vías y siempre de la mano de un adulto, hasta que asciendan al mismo.

 

En las aceras:

 

Los elementos móviles (autos, motos o bicicletas) o fijos (carteles, cajas de luz o gas) son un riesgo potencial para el peatón.

 

Jamás la acera debe ser lugar de juego a ninguna edad.

 

El estado del piso en su integridad (baldosas rotas o faltantes), tipo de material, desniveles y plantas o raíces de árboles, son causante de caídas traumáticas.

 

Cuidando a los niños en plazas, parques y lugares de recreo:

 

Elija los lugares con juegos para niños menores y la compañía de otros niños de edades similares.

 

Manténgalos alejados del tráfico.

 

Compruebe la construcción, seguridad y estado de conservación de los juegos (siempre).

 

Evalúe si son adecuados para la edad que tienen (tipos de juegos, altura, protecciones, suelos blandos).

 

Si hay basura o desperdicios, llévelos a otro lugar ( recuerde que son muy curiosos y juegan con  todo).

 

Siempre vigílelos de cerca, no los deje solos, no se distraiga con la lectura o con charlas ocasionales.

 

Evite que jueguen en lugares elevados, escaleras, desniveles bruscos o terraplenes.

 

Cuidando a los niños en el agua:

 

Es conveniente iniciar el aprendizaje de la natación a partir de los 4 años.

 

No los deje solos a orillas del mar, lagos, ríos, arroyos, canales de riego o zanjones.

 

Los niños de esta edad tienen altas posibilidades de ahogarse aún sabiendo nadar.

 

También pueden ahogarse en agua con escasa profundidad ( bañeras, inodoros, piletas portátiles, charcos).

 

En natatorios y piscinas coloque vallados superiores a 1.5 metros de altura con trabas seguras en sus accesos.

 

No deje de vigilarlos cuando tengan flotadores, no son tan seguros como aparentan.

 

Evite que se bañen en lugares con señalización de prohibido o sitios desconocidos o no habilitados como balnearios.

 

Controle que la temperatura del agua sea la adecuada antes de bañarse.

 

Si lo transporta en embarcaciones deben usar chalecos salvavidas reglamentarios y cumplir rigurosamente con todas las normas de seguridad.

 

El ahogamiento es una de las causas más importante de mortalidad en los niños.  Extreme las medidas de prevención.

 

La mejor forma de prevención de accidentes es educar a nuestros niños para que adopten hábitos de autocuidado en todas sus actividades cotidianas.

 

Este aprendizaje debería comenzar cada vez que se inicie una nueva actividad y bajo una adecuada supervisión.

 

Esta es la mejor herramienta para asegurar a nuestros niños una infancia segura y feliz.

 

El agua constituye uno de los lugares más frecuentes de accidentes, sobre todo relacionado a la natación en piletas o fuentes de agua naturales (ríos, mar, lagos, etc.).

 

Las estadísticas mundiales muestran que los dos grupos etáreos con mayor incidencia de accidentes serios en el agua, son los preescolares (menores de 5 años) y los adolescentes (15 a 19 años)

 

Enseñar a nadar a sus niños es muy importante, la edad de inicio recomendada es a partir de los cuatro años. Pero el hecho que un niño sepa nadar no significa que él estará seguro en el agua. Por ello los niños deben tener supervisión adulta siempre que estén en el agua o cerca de ella.

 

Todo adulto responsable de dicha supervisión debe saber nadar, así como estar entrenado en la reanimación cardiopulmonar básica (RCP), y la forma de conseguir rápidamente ayuda de emergencia.

 

Cada segundo es de vital importancia para la recuperación de un ahogado.

 

Enseñe a sus niños reglas de seguridad y refuércelas cada vez que vaya al agua.

 

Avisar a un adulto para que lo supervise antes de entrar al agua.

 

No correr.

 

No empujar a otros al agua.

 

No nadar solo.

 

No nadar durante tormentas y o relámpagos.

 

No sumergirse o bucear excepto cuando está permitido y supervisado por un adulto.

 

No jugar en el borde de la pileta.

 

Pedir permiso y tener supervisión de un adulto antes de entrar en una piscina privada.

 

Debe haber salvavidas de arrastre disponibles, y un teléfono cercano con los números de emergencias.

 

Recuerde que los elementos vistosos en el borde de la pileta pueden atraer a los niños.

 

El agua de la piscinas debe estar siempre limpia y clara.

 

Enseñe a sus niños a no usar juguetes inflables ni colchonetas de agua como salvavidas. Ellos pueden desinflarse y el niño hundirse.

 

Cuidando a los niños en zonas no urbanizadas:

 

Manténgalos alejados de todo tipo de maquinarias (equipo mecánico y vehículos).

 

Evite que juegue con herramientas y no las deje a su alcance.

 

Tome todas las precauciones para evitar que entre en contacto con productos químicos plaguicidas, medicamentos de uso veterinario, combustibles, fertilizantes u otros de uso habitual en medios rurales).

 

Cuídelo de la exposición prolongada al sol con pantallas protectoras o vestimentas apropiadas.

 

Manténgalo alejado de los animales.

 

No debe “colaborar “en las tareas rurales, no está capacitado para hacerlo y es muy riesgoso.

 

Nunca lo deje solo en el campo ni lo envíe solo por caminos o senderos aunque aparente conocerlos.

 

Revise periódicamente la existencia de pozos y tápelos.

 

Construya un cerco en los bebederos de animales para impedir el acceso de los niños.

 

Mantenga limpio y sin malezas los alrededores de la vivienda.

Primeros auxilios

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PRIMEROS AUXILIOS

 

Concepto:

 

Primer Auxilio es la evaluación y la intervención – qué hacer y cómo hacerlo -puede estar a cargo de un espectador o por la misma víctima aún sin contar con equipamiento médico.

 

Recuerde el número de teléfono de Emergencias: 112.

 

Los primeros pasos:

 

Trabajar en un lugar seguro y evaluar el estado de la conciencia.

 

Constatar sí el lugar es seguro. Por ejemplo, En caso de un primer auxilio durante un accidente en la vía pública, pedirle a dos personas que detengan el tránsito (una de cada mano de circulación). Constatar sí la víctima responde o no – estado de conciencia -.Para ello es necesario sacudirle los hombros con especial cuidado de no mover el cuello y hablarle (Señor, señor…),

 

Sí no responde, llamar al Servicio de Emergencias (112), y si sabemos Reanimación Cardiopulmonar (RCP) Básica, abrir la vía aérea y verificar si respira.

 

Sí responde bien, preguntar que le pasó, donde le duele.

 

Sí responde pero está somnoliento, llamar al Servicio de Emergencias (112) y colocarlo en posición de recuperación.

 

Como pedir ayuda:

 

Toda persona que preste primeros auxilios deberá saber como pedir ayuda. Esto incluye tres situaciones bien definidas:

 

1. Para llamar al Servicio de Emergencias Teléfono 112. Válido para toda la España y de cualquier teléfono publico o privado.

 

2. Para activar la Emergencia del lugar donde trabajamos. Cada institución fija un número.

 

Cuando se produce un accidente es importante actuar con rapidez y serenidad. Para que el proceso de asistencia tenga efectividad es recomendable aplicar el sencillo protocolo de trabajo denominado PAS, que quiere decir:

 

Proteger: Debemos tener en cuenta nuestra seguridad y la de la persona que ha sufrido el accidente.

 

Alertar: Avisar a los servicios de emergencia, locales, provinciales y estatales.

 

Socorrer: Atender al accidentado con los medios y conocimientos disponibles.

 

Posición de la víctima:

 

Como regla general, las víctimas no deben ser movidas salvo en las siguientes excepciones:

 

1. Sí el sitio es peligrosos para usted y la víctima (incendio, derrumbe, tránsito) deberá moverla a un lugar seguro.

 

2. Sí la víctima está boca abajo y no responde, necesita Reanimación Cardiopulmonar (RCP), colocarla boca arriba.

 

3. Sí la víctima no responde pero tiene la vía aérea abierta y respira .Colocarla en posición de recuperación (de costado). El paciente acostado y la cabeza apoyada en su brazo extendido; conviene juntar ambas piernas para estabilizar a la víctima.

 

4. Sí la víctima puede tener lesionada la médula espinal no la mueva.

 

Emergencias por enfermedades:

 

1. Dificultad para respirar: si es un paciente asmáticoque refiere tener una crisis y que posee un aerosol, el prestador de primeros auxilios debe colaborar en su administración. Los broncodilatadores son medicación segura y eficaz con pocos efectos colaterales.

 

2. Anafilaxia: es una reacción alérgica grave caracterizada por hinchazón especialmente de la cara acompañada de dificultad para respirar, shock y aún muerte. Existen lapiceras con auto inyectores para la administración de epinefrina (adrenalina). Se aplican en el muslo sin necesidad de quitar la ropa. Llamar al Servicio de Emergencias (112).

 

3. Convulsiones: Llame al 112. Evitar que la víctima se lastime. Para ello proteger la cabeza con una almohada. No introducir ningún objeto en la boca ni sujetar a la víctima para que no se mueva pues el daño puede ser mayor. Esperar el cese de la convulsión; recién entonces colocarla en posición de recuperación. La víctima suele permanecer somnolienta por unos cuantos minutos tras la finalización de la convulsión.

 

Emergencias por lesiones o accidentes:

 

Sangrado: El control de una hemorragia puede ser una de las pocas acciones realmente útiles de un prestador de primeros auxilios. Se deberá cohibir la hemorragia externa haciendo presión firme en el sitio de sangrado hasta que pare o hasta que llegue el Servicio de Emergencias. De ser posible utilizar una gasa.

 

No removerla si sigue sangrando, se deberá agregar otra encima. El uso de torniquetes está en discusión actualmente.

 

En las hemorragias nasales, sentar a la víctima con la cabeza hacia delante comprimir con una gasa o pañuelo ambas aletas nasales contra el tabique

 

Heridas: se las deber lavar con agua abundante y durante mucho tiempo Se puede utilizar una crema con antibióticos sobre la herida si esta es superficial.

 

Quemaduras térmicas: enfríe las quemaduras con agua lo antes posible. Esto permite calmar el dolor y reducir la profundidad de la lesión. No aplique hielo directamente sobre la quemadura. Respete las ampollas pues protegen de una infección. Conviene cubrirlas con gasa estéril. Consulte siempre cuando la quemadura incluya la cara, manos, pies, genitales o si ocupa más de 5 cm de piel.

 

Quemaduras eléctricas: El prestador de primeros auxilios debe apagar la fuente eléctrica antes de tocar a la víctima. Si el paciente no responde llame de inmediato al Servicio de Emergencias (112) e inicie maniobras de RCP. Las víctimas de electrocución pueden necesitar de un desfibrilador de allí la importancia de llamar al Servicio de Emergencias.

 

Lesión de médula: sospecharla si la víctima tuvo un accidente de tránsito, una caída o zambullida, si se queja de dolor en el cuello o en la espalda, debilidad u hormigueo en las extremidades. Si hay lesión de cara o cuello el riesgo de daño medular es mayor. El prestador de primeros auxilios deberá colocar una mano de cada lado de la cabeza para evitar que se mueva (en flexión o extensión) tratando de mantener alineados cabeza, cuello y espalda.

 

Lesión músculo esquelética: Lesión de partes blandas (contusiones, inflamación de articulaciones) aplicar frío para reducir la inflamación, el dolor y la incapacidad. Utilizar una bolsa de plástico llena con hielo preferentemente picado. Durante unos veinte minutos utilizando una toalla de barrera entre la bolsa y la piel. Se puede repetir el procedimiento tres veces por día en las primeras 48 horas. Asuma que cualquier lesión en las extremidades puede incluir una fractura. No mueva ni intente alinear un miembro lesionado. Si la extremidad está fría o azul o pálida llame rápidamente al Servicio de Emergencias.

 

Injurias dentales: tome el diente por la corona y no por la raíz. Lave el diente con abundante agua. Frene el sangrado de la encía aplicando presión con un algodón por 5 minutos. Coloque al diente en leche y envíelo al dentista lo antes posible.

 

Emergencia por tóxicos:

 

Ingestión: no administrar leche ni otra bebida salvo que el Centro de Intoxicaciones lo indique. No administrar carbón activado ni jarabe de ipeca.

 

Químicas: por ácido o álcali lavar abundantemente con agua la piel y /o ojos. Si además involucra los ojos , concurra a una emergencia oftalmológica

 

La información contenida en este apartado dedicada a la Familia y a la Comunidad es de índole general y no deberá ser usada con la pretensión de sustituir  la atención médica ni los consejos de su pediatra

 

Monóxido de carbono:

 

Un enemigo invisible que tiene a la despreocupación como aliado fatal

 

Las tragedias se reiteran. Muchas personas mueren cada año como consecuencia de una intoxicación por monóxido de carbono. La mayoría por el uso de braseros o de artefactos de gas deficientemente instalados o ubicados en ambientes con mala ventilación

 

¿Qué es el Monóxido de carbono?

 

Es un gas MUY VENENOSO para las personas, Los niños pequeños son los más vulnerables

 

Es difícil reconocer la presencia de este gas en el aire: No tiene olor, no es visible, no se siente, no es irritante

 

¿Cómo se produce el MONÓXIDO DE CARBONO?

 

Es un producto de la combustión del gas de red domiciliaria, carbón, kerosén, leña, nafta y plásticos.

 

Su acumulación se origina por la combustión incompleta o deficiente al ser quemados en lugares con poco oxigeno y mal ventilados o aireados.

 

¿Qué artefactos producen MONÓXIDO DE CARBONO?

 

Todos los que queman algún combustible producen monóxido de carbono, por lo que es indispensable una ventilación adecuada que favorezca su eliminación e impida su acumulación

 

Los braseros, calefones, estufas, termotanques, hornos y hornallas, calentadores y faroles a gas o kerosén, hogares y cocinas a leña, salamandras, parrillas a leña o carbón, calderas, motores a combustión como los automóviles con motor encendido en lugares cerrados

 

Muchas muertes en los incendios son por envenenamiento por monóxido de carbono

 

¿Cómo puede reconocerse la presencia MONÓXIDO DE CARBONO en el aire?

 

Por la coloración amarilla o naranja de la llama en lugar de azul
Aparición de manchas, tiznado o decoloración en los artefactos, en su ventilación o alrededor de ellos

 

¿Cómo daña o mata el MONÓXIDO DE CARBONO?

 

Ingresa al organismo por los pulmones

 

Pasa a la sangre y ocupa el lugar del oxígeno

 

La falta de oxígeno daña principalmente al cerebro y al corazón

 

Síntomas de intoxicación con MONÓXIDO DE CARBONO

 

Cuando es leve se confunde con una gripe o intoxicación alimentaria: dolor de cabeza, debilidad, cansancio, mareos, nauseas, vómitos, dolor de pecho, palpitaciones

 

Los casos graves pueden producir pérdida de conocimiento, convulsiones, piel fría, respiración irregular, coma y muerte

 

¿Qué hacer frente a un envenenamiento por MONÓXIDO DE CARBONO?

 

Trasladar inmediatamente al intoxicado a un lugar abierto y bien ventilado

 

Apagar la fuente de combustión y ventilar el ambiente

 

Trasladar al intoxicado al Servicio de Salud más próximo

 

Si los síntomas son leves, igual es necesario consultar con un médico. Los daños pueden aparecer tardíamente

 

Prevención:

 

Instalar artefactos por técnicos matriculados y asesorarse con la compañía de gas.

 

Mantener siempre bien ventilados los ambientes donde existan artefactos en combustión.

 

Los baños y habitaciones sólo pueden ser calentados con estufas de tiro balanceado.

 

Revisar periódicamente la correcta instalación y funcionamiento de los artefactos.

 

Revisar periódicamente los conductos de ventilación y chimeneas.

 

No usar el horno ni hornallas para calefaccionar.

 

No dormirse con artefactos en combustión.

 

No encender el motor del auto con el garage cerrado.

Como elegir los juguetes

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COMO ELEGIR LOS JUGUETES

 

Para que los niños jueguen sin peligro:

 

Cuando elegimos un juguete para un niño:

 

Tenemos en cuenta su edad, temperamento, grado de maduración, su interés y habilidades, el espacio donde va a jugar y la presencia de otros hermanos.

 

Consideramos que deben ser suaves, fáciles de agarrar, livianos, lavables, no inflamables, no tóxicos, irrompibles o durables.

 

Leemos atentamente las recomendaciones y advertencias del fabricante.

 

Pensamos en que sea divertido y seguro para evitar accidentes.

 

Cuando nuestro hijo juega con un juguete seguro.

 

Le enseñamos a usarlo correctamente para que no se transformen en un riesgo. Es una buena oportunidad también, para jugar con ellos y observar cómo lo hacen.

 

Siempre debemos cuidarlo. Es nuestra responsabilidad como padres.

 

Les recordamos a los abuelos y otros cuidadores adultos responsables, todas las normas de seguridad.

 

Juguetes por edades:

 

En los niños menores de tres años:

 

Para evitar asfixias y atragantamientos.

 

Los juguetes y sus partes desarmables no deben ser pequeños. Los niños a esta edad suelen llevarse todo a la boca .

 

Dejar fuera del alcance de los niños todos los objetos que midan menos de 5 cm.

 

Comprobar que los juguetes no tengan partes que puedan desprenderse ( ojos, nariz, pilas, botones, perillas, etc) y que los niños puedan llevarse a la boca.

 

Los juguetes que tengan sabores o perfumes no deben ser pequeños.

 

Los muñecos y animales de peluche deben poseer costuras firmes y la felpa debe ser corta.

 

Las manijas deben tener un largo que no permita que le lleguen hasta la garganta o la tráquea.

 

Es conveniente retirar los juguetes de la cuna o la cama cuando los niños duermen.

 

Para evitar intoxicaciones:

 

La pintura de los juguetes no debe desprenderse y las tintas de colores no deben desteñir.

 

Algunos componentes de juguetes blandos pueden provocar alergias por lo que debemos leer las recomendaciones del fabricante y estar atentos a eventuales reacciones en la piel.

 

Para evitar el estrangulamiento.

 

Las cuerdas de los colgantes para cunas o carritos no deben superar los 22 cm.

 

Las cuerdas de los juguetes de arrastre no deben superar los 30 cm.

 

Es necesario que enseñemos a los niños o hermanos mayores a mantener alejados los juguetes que no son seguros para los niños pequeños.

 

Cuando compramos juguetes para niños mayores, debemos considerar los riesgos para sus hermanos más pequeños.

 

En los niños de todas las edades:

 

Para evitar las heridas:

 

Las flechas y las espadas con punta de metal no son juguetes y es muy riesgoso que las usen para jugar.

 

Las pistolas de juguete no son juguetes, promueven la violencia y es mejor que no jueguen con ellas. En el caso de que las usen, los proyectiles no deben ser poderosos, deben tener puntas redondeadas y cápsula protectora. Solo pueden hacerlo los niños mayores de 8 años y que demuestren ser cuidadosos.

 

Los juguetes de metal no deben tener ranuras ni bordes mal terminados. Tampoco deben quedar a la intemperie por que se deterioran al oxidarse.

 

Los juguetes no deben tener bordes puntiagudos, filosos o astillas.

 

Los juguetes de plástico de baja calidad suelen romperse, quedando con bordes en punta o filosos.

 

Las tijeras deben tener puntas redondeadas y no deben ser filosas, los aviones y helicópteros de juguete deben tener terminaciones blandas y redondeadas y las hélices deben estar firmes en su lugar.

 

Los juegos diseñados para subirse en ellos deben ser estables para no volcarse o romperse con facilidad.

 

Las tablas de planchar de juguete, las cunas y los carritos de muñecas deben poseer trabas que eviten que se plieguen mientras los niños juegan.

 

Los juguetes no deben tener resortes o bisagras que puedan atrapar los dedos de los niños.

 

Es recomendable andar en bicicleta recién a partir de los 6 años. La altura del asiento será la que le permita al niño apoyar sus pies en el piso. Siempre debe usar casco protector y circular por lugares sin tránsito vehicular.

 

Los triciclos se recomiendan a partir de los 3 años. Las ruedas grandes los hacen más estables.

 

Cuando juegan con patines o similares siempre deben usar casco y protectores de codos, rodillas y bucales.

 

Enseñemos a los niños con nuestro ejemplo a guardar todos los juguetes en su lugar para evitar tropezones y caídas.

 

Es conveniente que los juguetes sean irrompibles o durables. Es necesario reparar o eliminar los juguetes rotos o sus partes.

 

Los espejos de juguete no deben ser de vidrio.

 

Si el cajón de los juguetes tiene tapa, esta no debe caer o cerrarse libremente al soltarla.

 

Un juguete no debe ser demasiado pesado para el niño.

 

Los juguetes demasiado ruidosos pueden lesionar los oídos del niño.

 

Las mascotas no son juguetes, debemos enseñarles a cuidarlas y a respetarlas.

 

Para evitar las quemaduras y electrocuciones:

 

Los enchufes y tomas de juguete no deben ser compatibles con los reales de electricidad.

 

Los juguetes eléctricos no son convenientes para los niños menores de 8 años.

 

La batería o transformador de los juguetes que utilizan energía no debe ser mayor de 24 voltios.

 

Los juguetes no deben estar fabricados con material fácilmente inflamable.

 

Las lámparas con motivos infantiles no son juguetes y deben extremarse las medidas de prevención como con cualquier otro artefacto eléctrico.

 

Algunos equipos de química pueden causar fuego o explosiones por lo que debemos ser en extremo cautelosos y vigilarlos cuando los usen. No son apropiados para niños menores de 12 años, fuegos de artificio y la pirotecnia no son “para jugar”. Nunca debemos dárselos a un niño.

 

Para evitar intoxicaciones:

 

Los productos que contengan sustancias peligrosas no deben ser usados como juguetes.

 

Hay que estar atentos a las pilas botón o baterías pequeñas que puedan escapar del juguete por caída o rotura y quedar al alcance de los niños con el riesgo de su ingestión.

 

No se debe permitir que el niño juegue con soldaditos u otros juguetes de plomo.

 

Algunos juegos de química pueden causar envenenamiento por lo que hay que ser extremadamente cautelosos y vigilarlos cuando los usen. No son apropiados para niños menores de 12 años.

 

Las pinturas y tintas para pintar deben tener escrito en su etiqueta que no son tóxicas.

 

Para evitar asfixias, ahogamientos y atragantamientos:

 

Los juegos acuáticos hinchables (flotadores) deben tener válvulas de seguridad de manera que si se sale la tapa el aire no se escape. Hay que leer atentamente las advertencias y recomendaciones para su uso y nunca debemos dejar de vigilar a un niño en el agua.

 

Los silbatos y los instrumentos musicales que se coloquen en la boca no deben tener partes pequeñas que puedan desarmarse.

 

Nunca hay que dejar a un niño de cualquier edad jugar con globos rotos o desinflados. Tampoco debemos permitir que se lleven globos inflados a la boca.

 

No hay que dejar que los niños duerman con juguetes que funcionan con pilas o baterías.

 

Cuando se abre un juguete nuevo hay que tirar inmediatamente los envoltorios plásticos.

 

Si el cajón de los juguetes tiene tapa, también tiene que tener ventilación por si el niño queda encerrado en él.

 

El relleno de los juguetes no debe ser de pelotitas pequeñas, pueden quedar expuestas ante roturas del mismo.

 

Es conveniente controlar periódicamente los juguetes en busca de roturas y peligros ocultos.

 

Hay que reparar o eliminar los juguetes rotos porque constituyen un riesgo de accidentes.

 

Ante la duda, consulte con su pediatra sobre la conveniencia y seguridad de algunos juguetes.

Accidentes en el hogar con niños de 1 a 6 años

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ACCIDENTES EN EL HOGAR NINOS (1)

 

En general las casas no se diseñan ni construyen pensando en las necesidades y en el cuidado de los niños.Es prioritario organizarlas y adaptarlas todo lo posible, para crear ambientes seguros y para evitar la exposición a los riesgos.

 

¿Cuales son los accidentes mas frecuentes?

 

Accidentes de tránsito y de transporte.

 

Caídas.

 

Quemaduras y electrocución.

 

Asfixias, ahogamiento y atragantamiento.

 

Intoxicaciones.

 

Heridas.

 

Características generales de los niños por edades:

 

Es importante conocer y comprender los comportamientos de nuestros hijos para poder anticipar y prevenir los riesgos de accidentes.

 

De 1 a 2 años:

 

Es muy curioso, quiere investigar y explorar todo.

 

Todo lo toca y se lo lleva a la boca.

 

Le atraen mucho los objetos que sobresalen, los huecos y las hendiduras.

 

Inicia la deambulación; gatea, camina y se trepa, luego corre y salta.

 

La adquisición de nuevas habilidades lo impulsan a nuevos riesgos.

 

Objetos aparentemente inofensivos para adultos pueden significar para ellos un gran peligro.

 

Le atraen enchufes y tomacorrientes, por ello los explora también, intenta introducir objetos.

 

A los 3 años:

 

Es muy autónomo. Los adultos creen que pueden darle responsabilidades que no están en condiciones de cumplir ( quedarse solo, cuidar hermanos menores, salir a la calle o jugar solo en ella). Esta confusión es un factor de riesgo.

 

No sabe reconocer los peligros.

 

No puede aún aprender y poner en práctica las normas de seguridad.

 

Le gusta imitar a los adultos.

 

A los 4 y 6 años:

 

Tiene gran curiosidad por máquinas y aparatos que lo atraen y entretienen.

 

Puede cambiar súbitamente la atención de un juego seguro a otro riesgoso.

 

Aparenta gran autonomía y responsabilidad engañosa para los adultos que confían en esa falsa apariencia.

 

Puede súbitamente olvidar las habilidades adquiridas de control y auto-cuidado.

 

Desarrolla gran confianza en sí mismo que lo impulsa hacia situaciones peligrosas por su inexperiencia e inmadurez.

 

No sabe reaccionar ante el peligro o puede hacer lo contrario a lo conveniente ( se esconde en su cama en un incendio o se queda inmóvil).

 

Se entusiasma con su juego y se descuida (cruza la calle sin mirar tras una pelota).

 

Electrocuciones:

 

Asegurarse de que disponemos de un interruptor diferencial (ICP). Se trata de un mecanismo de protección de circuitos, que detecta una desviación del voltaje  y corta la corriente. Su instalación es obligatoria en viviendas de nueva construcción  (viene de obra), pero si se carece de ICP conviene contactar con la compañía eléctrica para solicitar su colocación puede ahorrar muchos disgustos.

 

Golpes y caídas:

 

Aunque el 90% de accidentes en el hogar son traumatismos, la gran mayoría son contusiones y heridas leves, uno de cada 50 niños requiere hospitalización por lesiones producidas contra muebles, objetos bajos y caída por la escalera, un niño gateando en la mitad de una escalera puede producir un infarto… a los padres! No es tan importante el tamaño de la escalera, lo verdaderamente importante es el material del que está hecha.

 

Pero no debemos olvidar los balcones, ventanas y entrepisos, que son uno de los accidentes con más mortalidad en el hogar. Una caida desde el primer piso puede causar la muerte, es un error pensar que los accidentes mortales producidos por caidas al vacio, solo son peligrosos a partir de un tercer piso.

 

Prevención para Golpes y caídas:

 

Emplea puertas de escaleras (no plegables) y en lo posible alfombra sus escalones.

 

Elimina muebles bajos con puntas y bordes cortantes o utiliza protectores de goma en las esquinas.

 

No permitas a los niños subir a los muebles y permanecer de pie en ellos, mucho menos con algún objeto en las manos, “palo en la mano, ojo lesionado”.  La biblioteca no debe llegar hasta el suelo, la puede escalar y derrumbar.

 

Evita almacenar golosinas en sitios altos, así no tendrá estímulos para subir.

 

Elimina o mantén lejos de su alcance adornos de cristal o ceniceros.

 

Al momento de seleccionar la cuna verifica tanto el material como su diseño, evitando aquella que tenga puntas o bordes filosos, pero que además sus barrotes tengan una separación máxima de 8 cms.  ¿Cuántas veces hemos escuchado que el niño quedó atrapado entre los barrotes de la cuna?

 

Nunca lo dejes solo sobre una superficie alta al cambiar el pañal, ¡el niño es más rápido que una mirada hacia atrás!.

 

El ventilador ofrece, con su movimiento ondulante, un encanto discreto, si lo mira y lo tiene cerca le meterá la mano.  Utiliza los de techo.

 

Es muy recomendable colocar en el piso de la bañera un paño o alfombra antideslizante.

 

Mantén cerrada la puerta del baño.

 

El “taca taca” o tambien conocido como “la andadera”, requiere de un trato aparte y especial: no estimula la marcha del niño, no contribuye a la coordinación de sus miembros los cuales desarrolla con el gateo y aumenta el riesgo de sufrir traumatismos en el cráneo y fracturas múltiples; es un peligro A CUALQUIER VELOCIDAD.  La experiencia indica que 1 de cada 3 niños que la utiliza sufre accidentes que requieren asistencia hospitalaria, la mitad de ellos han caído por la escalera y en algunos países su venta está prohibida.  ¿La comprarías para tu hijo?.

 

Si hay balcones, escaleras, terrazas o entrepiso con dobles alturas  en la vivienda, coloque   redes de protección son económicas y de fácil instalación, evitara el peligro de las caídas al vacío.

 

Quemaduras:

 

No hay episodio más lamentable que aquel que nos deja huellas físicas y mentales, la quemadura es su más clara expresión, momento difícil para la familia y para el niño, ambos acusan sentimientos de culpabilidad e impotencia, por fortuna es el accidente de menor frecuencia en el hogar, pero el más lamentable y de recuerdo permanente.

 

La piel del niño es muy fina en comparación con la del adulto, de tal manera que temperaturas no muy altas le producen grandes lesiones, por eso la gravedad de una quemadura depende de la duración del contacto y del área comprometida.

 

Se pueden producir por exposición a calor seco (contacto con objeto caliente), calor húmedo (vapor o agua caliente) y eléctrica.  Si, a pesar de todas las precauciones, aún sufre una quemadura, coloca agua en la parte afectada, esto aliviará el dolor y calmará el llanto del niño, realiza un vendaje y acude al médico.

 

Hay que tener mucho cuidado con las armas de fuego, deben ser eliminadas de la casa o guardarse en armarios altos y separadas de las municiones.  Un arma en el hogar es más probable que se use para matar a un miembro de la familia o a un amigo, que en defensa propia.

 

Prevención para las Quemaduras:

 

La cocina es el sitio de mayor peligro en la casa, si tu niño va a estar allí debes ubicarlo en su sillita con el cinturón ajustado convenientemente y lejos de cualquier fuente de calor, enchufes y aparatos eléctricos.

 

Nunca tengas en tus brazos al niño mientras estés cocinando o manipulando líquidos calientes. No dejes comidas ni líquidos calientes en los bordes de la mesa ni sobre manteles o individuales.

 

Las asas de ollas y sartenes no deben salir de la parte frontal de la cocina.

 

No conectes ni desconectes nada en su presencia, lo puede imitar.  Utiliza protectores plásticos en los enchufes.

 

La plancha quema, no la dejes enchufadas y menos al alcance de los niños.

 

Al calentar biberones en el microondas, se calentará mucho el líquido y poco el envase, siempre coloca unas gotas de prueba al dorso de tu mano.

 

Mantén tu cocina bien fijada a su base para que no tenga ningún movimiento, y a tu hijo lejos del horno en funcionamiento.

 

Recuerde que la cocina es uno de los lugares más peligrosos para los niños pequeños, especialmente cuando se está cocinando. Si el bebé es muy pequeño y aún no gatea ni camina, ubíquelo en la sala o en el comedor, que son las áreas más próximas a la cocina, para poder vigilarlo.

 

Guarde bien los cuchillos, tijeras, cerillas y mecheros en cajones altos. Si los cuchillos están en el soporte de madera donde se guardan de punta, no los deje al alcance de los niños, porque al tratar de alcanzarlos, podrían golpearse y lastimarse gravemente.

 

Coloque un cierre especial en gabinetes y nevera para que el niño no los pueda abrir constantemente. En el mercado existen cierres de seguridad diseñados especialmente para impedir que los niños tengan acceso a su contenido.

 

Evite que los niños manipulen las llaves del gas o los enchufes.

 

Tenga mucho cuidado al freír alimentos. El aceite caliente puede saltar ocasionando quemaduras serias.

 

Los niños no deben estar cerca cuando está hirviendo agua o vaya a retirarla del fuego. Podría resbalarse, derramar el contenido de lo olla y producirles quemaduras o caídas graves.

 

Utilice preferentemente los hornallas de atrás de la cocina, es decir los que están alejados de la orilla.

 

Cuando tenga que retirar comida del horno o de la estufa, asegúrese de que los niños estén lejos.

 

Al dejar la casa sola, NUNCA deje ollas sobre el fuego.

 

El piso de la cocina debe permanecer absolutamente seco y libre de sustancias u objetos que puedan hacerlos caer, por ejemplo gotas de aceite, líquidos, detergentes o cera.

 

Cuide siempre que los mangos de las sartenes no sobresalgan del borde del fuego.

 

Cuando vaya a destapar la olla de presión, retire a los niños de la cocina. Recuerde que ésta puede estallar, sino se le ha retirado completamente el vapor.

 

Los niños no deben tener acceso a los botones de control de la estufa. Quienes diseñan las estufas deberían tener en cuenta este punto.

 

No caliente biberones en el horno microondas. Es cancerígeno.

 

No permita que el bebé permanezca detrás de las puertas de vaivén. Alguien puede entrar de repente y golpearlo sin querer.

 

No deje cables colgantes de aparatos eléctricos como la batidora, el cuchillo eléctrico y la plancha al alcance de los niños, porque pueden llamar su atención, haciendo que tiren de ellos y se golpeen fuertemente.

 

El bote de la basura debe permanecer bien cerrado. Es importante tirar la basura de acuerdo con los horarios de recolección, para evitar que se acumulen los líquidos tóxicos que produce la basura (lixiviados).

 

No deje artículos como la escoba, recogedor de basura o fregona al alcance de sus niños porque se podrían golpear o llevar el trapo sucio a la boca.

 

Cuando esté planchando no permita que sus niños estén cerca. Este aparato ofrece muchos peligros, no sólo de quemaduras sino de golpes o cortocircuitos. No descuide la plancha para contestar llamadas o dedicarse a otra actividad. La mesa de planchar es inestable y, por lo tanto, un peligro permanente.

 

Todos los productos de limpieza se deben guardar en lugares altos.

 

Los niños no deben tener, por sí solos, acceso a los alimentos. Evite que trepen a la alacena o que abran la nevera. A algunos niños les gusta esconderse dentro de ella.

 

Los borde de latas abiertas son cortantes.Procura no tocarlas.

 

Intoxicaciones y ahogos:

 

Los niños no se cuidan solos y son curiosos por naturaleza, el gran obstáculo para ayudar a los padres a evitar accidentes en casa es la poca importancia que se da al problema, esto hace que los padres aprenden sólo después de tener una tragedia familiar.  Recordemos que es más seguro y menos costoso evitar, que corregir y lamentar.

 

Desde pequeños le debes enseñar que hay algunas cosas que no se deben tocar, ni jugar con ellas (medicamentos, detergentes, insecticidas, caja de cerillos, productos cosméticos y bebidas alcohólicas).

 

Prevención de las Intoxicaciones y ahogos:

 

De los medicamentos:

 

No te automediques, ni mediques a otra persona sin una orden médica.

 

Guarda los medicamentos en un lugar seguro (armarios y gavetas altas) lejos del alcance de los niños, incluso en casa de los abuelos.

 

Si no entiendes la letra de tu médico o las indicaciones del récipe no dudes en preguntar o consultar a otro médico.

 

Desecha el envase del medicamento si ya se acabó o cumplió la fecha de vencimiento.

 

De los productos de limpieza:

 

No almacenes elementos de limpieza en vasos o botellas de gaseosas, ni limpiadores de inodoros debajo del wc.

 

Mantén tapado el recipiente de la basura.

 

Al realizar la limpieza en casa, mantén siempre a la vista y bien tapado el producto que estás utilizando.

 

Si tienes que desechar un envase de algún producto químico, verifica que esté  bien tapado y fuera del alcance de los niños.

 

De los juguetes:

 

En los niños menores de 3 años es preferible utilizar juguetes de gran tamaño y que no contengan piezas móviles ni pequeñas.

 

No deben manipular monedas, botones ni pilas de reloj (esta intoxicación se puede convertir en un hecho fatal).

 

Las bolsas de plástico guárdalas en lugares altos y seguros, no las utilices para guardar juguetes o golosinas que estén al alcance del niño.

 

Verifica que los juguetes no contengan materiales tóxicos, estén rotos o dañados, revisa sus juguetes periódicamente.

 

Del agua:

 

Los recipientes para almacenar agua deben estar permanentemente cerrados; el niño se inclina a investigar y su cabeza, que es más grande con relación a su cuerpo, le hace caer.

 

De la cama:

 

No debe existir separación entre el colchón y la cuna.

 

Al Cobijarlo no tapes su cabeza con sábanas pesadas.

 

Cuando lo acuestes quítale cadenas y pulseras, no uses cintas ni cordones para sujetar el chupete.

 

Si aún así, tomadas las medidas necesarias, tienes una lesión no intencional en casa, debemos preparar la solución.  Ten a la mano teléfonos de emergencia: Y prepárate para un eventual traslado, cualquier evidencia que tengas del accidente será importante para el médico.

 

Para reflexionar:

 

Un accidente siempre tiene una historia previa que lo facilita y es fundamental reconocerla para cambiar a tiempo hábitos y comportamientos para evitar que sucedan.

 

Las medidas de prevención no son costosas. Si requieren educación, ingenio, constancia, responsabilidad, participación y compromiso de los padres, del estado y de toda la comunidad.

 

Se debe iniciar, a muy temprana edad, la enseñanza para el aprendizaje del control y del auto-cuidado: Identificando y explicándole los riesgos, dedicándoles tiempo y paciencia para esta tarea primordial – No dejando para “más adelante” la educación para la prevención

 

Recuerde que el ejemplo es la única manera de educar.

 

Identifique los riesgos y prepárese para evitar los accidentes.

 

También tenga a mano y bien visible los números de teléfonos de:

 

Bomberos.

 

Policía.

 

Emergencia médica pública o privada.

 

Centro de Intoxicaciones.

 

Defensa civil.

 

Su Pediatra de cabecera.

 

Un vecino o familiar útil para ayudarlo.

Traumatologia pediatrica

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TRAUMATOLOGIA PEDIATRICA

 

Trauma por caída de altura en pediatría:

 

Doctores. Marcelo G. Gelfman*, José Ledesma**, Fernando Hauier***, Pablo Volonté, Guido Orbe y Jorge A. Fiorentino

 

* Especialista en Ortopedia y Traumatología. Dpto. de Urgencia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires.

 

** Especialista en Neurocirugía.

 

*** Cirujano Infantil. Médico del Dpto. de Urgencia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires.

 

# Médico residente de Cirugía del Trauma Infantil.

 

## Cirujano Infantil. Jefe del Departamento de Urgencia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires.

 

Correspondencia: Dr. Marcelo Gelfman Cachimayo 307 3° Piso. Capital Federal.

 

(1424).

 

Introducción:

 

Las lesiones por trauma son la mayor causa de morbimortalidadad en niños, adolescentes y adultos menores de 40 años. Después de los eventos por vehículo motor, las caídas son la causa más frecuente de muerte en niños.

 

Objetivo:

 

Se evaluó la incidencia de lesiones en niños traumatizados por caída de altura para proponer un protocolo de estudio.

 

Población, material y métodos:

 

Se estudiaron en forma retrospectiva 100 pacientes que presentaron traumatismos por caída de altura, atendidos entre enero de 2001 y diciembre de 2003.

 

Criterios de inclusión:

 

1) edad: 0 a 16 años.

 

2) Altura mínima de caída de 1 metro para los menores de 2 años y de 2 metros para los mayores de 2 años (se intentó dar relevancia a la altura de caída en relación con la longitud corporal del niño).

 

3) Los pacientes fueron estudiados y recibieron su tratamiento definitivo en nuestro hospital siguiendo las normas ATLS.

 

Los pacientes se dividieron en tres grupos:

 

A, de 0 a 2 años;

 

B, de 3 a 10 años

 

C, de 11 a 16 años,

 

En base a las diferencias antropométricas entre estos grupos etarios. Se registró edad, sexo, lugar de la caída, superficie de aterrizaje, tipo de lesiones, causa de la caída.

 

Análisis estadístico:

 

Se utilizó el programa Epi info, para la variable fracturas en los distintos grupos erarios; se realizó el análisis de varianza con diferencias estadísticamente significativas para valores de p< 0,05.

 

Resultados:

 

De los 100 traumas 67 fueron de sexo masculino. Edad mediana, 5 años (rango 4 meses a 15 años). El grupo A comprendió 27 pacientes, 59 el grupo B y 14 el grupo C.

 

El 64% de las caídas ocurrió en el ámbito de la vivienda.

 

Las lesiones del sistema nervioso central fueron las más comunes (77% del grupo A tuvo fractura de cráneo). La mayor incidencia de fracturas de los miembros (16 pacientes) y de trauma abdominal (18 pacientes) fue en el grupo B.

 

El traumatismo craneoencefálico es la lesión más común en los menores de 2 años. El grupo de 3 a 10 años presentó la mayor incidencia de fracturas de los miembros y de trauma abdominal.

 

En el grupo de 11 a 16 años el patrón lesional es semejante al del adulto.

 

Las lesiones por trauma son la mayor causa de morbimortalidad en niños, adolescentes y adultos menores de 40 años.1-3

 

En la Argentina las estadísticas coinciden en que las muertes por traumatismos representan del 30 al 35% del total de las defunciones en los niños de 1 a 14 años.,4,5 lo que los convierte en uno de los principales problemas pediátricos de la actualidad.

 

Después de los eventos por vehículo a motor, las caídas son la causa más frecuente de muerte en los niños. Entre éstas existe un grupo especial, las caídas de altura, en las que las medidas preventivas en el hogar, en los ámbitos recreativos y en las escuelas pueden dar buenos resultados.3,6

 

El patrón lesional en el niño que cae de altura es marcadamente diferente de aquel del adulto. En los niños, la tasa de mortalidad varía entre el 2 y el 20% en comparación con el 50% informada en el adulto.3,7

 

Debido a la gran variedad de factores ambientales (altura de la caída, tipo de superficie de aterrizaje) y fisiológicos (estado neurológico, posición de aterrizaje, tono muscular al momento de la caída) se han informado gran variedad de lesiones en la literatura.1,8-10

 

Es posible que las diferencias en las proporciones corporales de los niños a distintas edades, asociadas a una mayor reserva fisiológica, sean responsables de esta menor mortalidad en la edad pediátrica.

 

El propósito de este trabajo fue evaluar retrospectivamente una serie consecutiva de niños traumatizados por caída de altura para valorar la incidencia lesional de los distintos sistemas corporales, con el fin de proponer un protocolo de estudio para este tipo de pacientes según su edad y analizar la variedad cinemática según las distintas edades.

 

Población, material y métodos:

 

Se estudiaron en forma retrospectiva 100 pacientes consecutivos con traumatismos por caída de altura atendidos por el Grupo de Trauma del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires, entre enero de 2001 y diciembre de 2003.

 

Criterios de inclusión:

 

1) edad: 0 a 16 años.

 

2) Altura mínima de caída de 1 metro para los menores de 2 años y de 2 metros para los mayores de 2 años (se intentó dar relevancia a la altura de la caída en relación con la longitud corporal del niño).

 

3) Los pacientes se estudiaron y recibieron su tratamiento definitivo en nuestro hospital, de acuerdo con las normas del ATLS (Advanced Trauma Life Support).

 

Se analizaron las historias clínicas de 100 pacientes consecutivos con lesiones por caída de altura.

 

Se registró la edad de los pacientes, el sexo, el lugar de la caída (ámbito domiciliario, la escuela, área de juegos infantiles, árboles), superficie de aterrizaje (piso de concreto o madera, tierra, cesped o arena), tipo de lesiones (del sistema nervioso central [SNC], fracturas, viscerales), causa de la caída (evento imprudente, intento de suicidio, maltrato infantil).

 

Los pacientes se dividieron en tres grupos etarios según las diferencias en el desarrollo musculoesquelético:

 

Grupo A de 0 a 2 años.

 

Grupo B de 3 a 10 años.

 

Grupo C de 11 a 16 años.

 

Entre los 0 y 2 años es mayor la relación cabeza-tronco, existe mayor flexibilidad y el esqueleto es más inmaduro. En los mayores de 10 años, la distribución corporal se asemeja a la de los adultos y entre los 3 y 10 años existe un estado intermedio.

 

Análisis estadístico: se utilizó el programa Epi info. Para la variable fracturas en los distintos grupos etarios se realizó el análisis de varianza con diferencias estadísticamente significativas para valores de p< 0,05.

 

RESULTADOS

 

De los 100 pacientes con trauma por caída atendidos en forma consecutiva en nuestro hospital, 67 eran de sexo masculino y 33 de sexo femenino.

 

La edad mediana fue de 5 años, con un rango entre los 4 meses y los 15 años; el pico de incidencia se registró a los 2 años.

 

En 49 casos (49%), las caídas fueron de menos de 2 metros de altura y en 51 (51%), de 2 metros o más.

 

En 64 casos (64%) las caídas ocurrieron en el ámbito domiciliario (caída de balcón, 32 casos; caída de cama cucheta, 12 casos; caída del borde de escalera, 10 casos; otros, 10 casos). El 36% ocurrió en áreas de juego para niños o bien de árboles o en el ámbito escolar (36/100) (Tabla 1).

 

En 73 casos (73%), la caída ocurrió sobre un piso de concreto o madera y en 27 (27%) sobre tierra, pasto o arena.

 

En 95 pacientes (95%) la caída fue por un evento imprudente, en 2 (2%) se debió a intentos de suicidio y en 3 casos (3%), a maltrato infantil.

 

Las lesiones del SNC fueron las más comunes, la más frecuente fue la fractura de cráneo con 35 casos (21 ocurrieron en el grupo de 0 a 2 años y 14 en el grupo de 3 a 10 años). El 77% de los menores de 2 años (grupo A) tuvo fractura de cráneo; la diferencia con los grupos B (de 3 a 10 años) y C (los mayores de 10 años) fue estadísticamente significativa (p< 0,001).

 

Seis pacientes presentaron hematoma extradural (4 de ellos en el grupo de 3 a 10 años). Cinco pacientes sufrieron hundimiento de cráneo (3 en el grupo A y 2 en el grupo B) y otros 3 presentaron otorragia (fractura de peñasco).

 

Cinco pacientes sufrieron trauma maxilofacial (1 en el grupo A, 3 en el grupo B y 2 en el grupo C).

 

Seis pacientes tuvieron traumatismo de tórax (1 en el grupo A, 3 en el grupo B y 2 en el grupo C) y 25 pacientes sufrieron traumatismo abdominal (2 en el grupo A, 18 en el grupo B y 5 en el grupo C). Las lesiones intrabdominales incluyeron lesiones por  contusión y/o laceración de órgano sólido (bazo e hígado), cuyo mecanismo lesional es típico de la rápida desaceleración vertical y el trauma directo.

 

Cuatro pacientes tuvieron trauma pélvico (todos en el grupo B) y 18 pacientes sufrieron fracturas de los miembros (16 en el grupo B y 2 en el grupo C). De ellas, 8 ocurrieron en los miembros inferiores, con predominio del fémur y 10 en los miembros superiores (3 fracturas de húmero, 1 fractura supracondílea de húmero, 6 fracturas de muñeca)

 

La incidencia de fracturas en el grupo de 3 a 10 años fue estadísticamente significativa cuando se compara con el grupo menor de 2 años (p< 0,05).

 

Tres pacientes sufrieron traumatismo vertebral (1 en la columna torácica, 1 en la columna lumbar y otro en el hueso sacro) distribuidos 1 en el grupo B y 2 en el grupo C. Ningún paciente menor de 2 años tuvo fractura vertebral.

 

La relación fractura vertebral por paciente es de 0,01 en el grupo de 3 a 10 años y de 0,16 en el grupo mayor de 11 años.

 

Si se considera el grupo de pacientes estudiados, la causa más común de la caída fue la clasificada como evento imprudente, registrándose intoxicación alcohólica en 1 paciente y 3 casos de maltrato infantil.

 

Conclusiones:

 

Los menores de 2 años presentaron con mayor frecuencia traumatismo de cráneo.

 

El grupo de 3 a 10 años de edad es el que presentó mayor incidencia de fractura de los miembros.

 

En el grupo de 11 a 16 años el patrón lesional fue semejante al del adulto.

 

Discusión:

 

El trauma es la principal causa de muerte en los niños mayores de 1 año y la mayor causa de morbilidad entre niños de todas las edades en los países desarrollados. Se estima que en los Estados Unidos el trauma tiene una incidencia de mortalidad de 30,3 por 100.000 niños.1-3,6,7

 

En 1995, en nuestro país, la tercera parte de los egresos hospitalarios del sector público entre 5 y 14 años de edad, tuvo como causa las lesiones traumáticas.5 En 1997 fallecieron en nuestro país 2.261 niños menores de 15 años por lesiones no intencionales.4

 

Según datos del Ministerio de Salud,4,11 en el año 1998 fallecieron 1.593 niños de 1 a 14 años por traumatismos, que corresponden al 37% de las muertes totales (4.332). La tasa de mortalidad es de 22 por 100.000, algo menor a la observada en Estados Unidos. Del total de pacientes fallecidos de 1 a 4 años (2.285), el 33% correspondió a causas externas (traumatismos) y del total de los fallecidos de 5 a 14 años (2.047), el 41% se debió a traumatismos externos.

 

En el año 2002 la tasa de mortalidad de la ciudad de Buenos Aires fue de 383,36 por 100.000 habitantes. En ella, la tasa de mortalidad por causa externa (en la que se incluyen los traumatismos) fue de 40,52 por 100.000 habitantes.11

 

Todos estos datos revelan el impacto que el trauma produce en la salud de la sociedad actual, con las consecuencias socioeconómicas que de ella derivan.

 

Si se considera que la mayoría de los casos se produce en situaciones prevenibles, debemos redoblar nuestros esfuerzos para difundir la gravedad de la situación, de forma tal de concientizar a la población y a las autoridades para que desarrollen medidas que tiendan a su prevención.12

 

Dos leyes básicas de la física influyen en la naturaleza y la gravedad del trauma por caída:13,14

 

La velocidad de impacto se relaciona con la altura de la caída mediante la ecuación: v= √2gh donde v es velocidad, g es la aceleración de la gravedad (constante= 9,75 m/s2) y h la altura de la caída.

 

Es esta velocidad la que determina la cantidad de energía que absorbe el cuerpo al momento del impacto expresada por la ecuación: Ec= 1/2mv2 donde Ec es la energía cinética, m es la masa del cuerpo en caída y v la velocidad de la caída.

 

De lo señalado puede deducirse que a mayor altura de caída, mayor es la velocidad que experimenta el cuerpo que cae y mayor la energía cinética que absorberá al contactar con la superficie de impacto y, por lo tanto, mayor el daño corporal.

 

También, al haber una relación directa con la masa corporal, a mayor peso del niño mayor será la energía cinética que absorberá al momento del impacto.

 

La mayoría de las caídas tienen un tiempo de impacto de algunos milisegundos. Si la superficie de la caída prolonga este tiempo de impacto (por ejemplo, barro, arena) la desaceleración es menor y el trauma generalmente es menos grave. Es por ello que se insiste en recomendar superficies blandas alrededor de los juegos infantiles.

 

El desarrollo psicomotor del niño en la adquisición de la bipedestación no se correlaciona con su habilidad intelectual para percibir el riesgo de la altura, de allí que no resulte sorprendente que las caídas de altura tengan una incidencia mediana de 5 años y un pico a los 2 años, como en nuestra serie.

 

La posición del cuerpo en el momento de la caída influye en la naturaleza y gravedad de la lesión. El niño en crecimiento tiene características únicas de relaciones corporales. Cuanto más pequeño mayor es su cráneo en relación a su torso. Esto desplaza el centro de gravedad en dirección cefálica, situación por la cual la cabeza es más propensa a lesionarse durante una caída. Así se explica la alta incidencia de traumatismo de cráneo en las caídas de altura en este grupo erario.15,16

 

En nuestra serie de 27 traumatizados menores de 2 años, 21 sufrieron fractura de cráneo; en el grupo de 3 a 10 años, 14 de 59 tuvieron fractura de cráneo y 4 de los 6 hematomas extradurales se presentaron en este grupo.

 

La alta incidencia de fracturas en los miembros del grupo de 3 a 10 años se explica pues los niños no logran enderezarse por completo al momento de caer, haciéndolo  sobre sus extremidades superiores e inferiores y generando traumatismos directos maxilofaciales, en tórax, abdomen y pelvis.9

 

Por último, el grupo de los mayores de 10 años se asemeja al de los adultos por intentar corregir la posición corporal en el momento de la caída, asumiendo la posición erecta; de esta manera la energía del impacto se transmite a través de los miembros inferiores a la columna y genera lesiones intrabdominales como producto de la rápida desaceleración vertical.

 

La ausencia de mortalidad en nuestra serie puede deberse a un sesgo porque nuestro hospital es un centro de derivación de la ciudad de Buenos Aires y es posible que los casos fatales se produjeran en el momento del evento, en la atención pre-hospitalaria o durante la derivación, sin llegar a un centro especializado en trauma pediátrico.

 

Entre las características únicas que deben considerarse al evaluar el trauma pediátrico cabe mencionar la presencia de matriz ósea cartilaginosa, un periostio más grueso y fuerte, la presencia de múltiples cartílagos de crecimiento y de acuerdo con la característica única de edad y crecimiento, un menor tamaño.

 

Al tener mayor proporción de cartílago, el esqueleto inmaduro es menos susceptible a la fractura. El hueso del niño se caracteriza por tener menor resistencia a la incurvación, menor módulo de elasticidad y menor contenido mineral que el adulto, lo cual le permite disipar mejor la energía antes de fracturarse y a la vez absorber mayor energía una vez producida la fractura, lo cual evita la propagación.16,17

 

El trauma intrabdominal es frecuente en los niños que caen de altura porque su hígado y bazo son proporcionalmente más grandes en relación a su tamaño corporal y sus costillas son más flexibles. Las lesiones intrabdominales incluyeron lesiones por contusión o laceración de órgano sólido (bazo e hígado) causadas por la rápida desaceleración vertical y el trauma directo.1,18

 

Las medidas para prevenir caídas en los hogares y también en los patios de juego infantiles no sólo son importantes sino también fáciles de aplicar.

 

Más del 90% de los traumas pediátricos son predecibles y prevenibles.19-21

 

Si bien es difícil modificar conductas en los niños se puede actuar en su entorno.

 

Modificaciones en los patios de juegos infantiles con inclusión de normas de construcción en los juegos han disminuido la incidencia de caídas en ellos.22 El uso de aserrín, chips o arena alrededor de los juegos en vez de cemento o asfalto sirve para amortiguar el impacto de la caída. En los edificios de altura, el uso de protecciones en balcones y ventanas disminuye el riesgo de potenciales caídas.23,24

 

Desaconsejar el uso de andadores en ambientes donde existen desniveles de altura o escaleras sirven al mismo efecto.

 

Un protocolo inicial de estudio de este tipo de pacientes debe hacer hincapié en el estudio radiológico de cráneo y columna cervical en los menores de 2 años debido a la alta incidencia de lesiones del SNC.25,26

 

En el grupo de 3 a 10 años es imperioso descartar las fracturas de las extremidades mediante la sospecha clínica y la radiología, obteniendo además ecografías abdominales y TAC toracoabdominales por la mayor incidencia lesional de estos sistemas a esta edad.27. En los mayores de 10 años es importante descartar el compromiso de la columna vertebral y la lesión raquimedular.2

 

Bibliografía:

 

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2. Zori E, Schnaiderman D. Trauma en la infancia. Estudio epidemiológico en Bariloche. Arch.argent. pediatr 2002; 100(4):294.

 

3. American Academy of Pediatrics. Falls from heights: windows, roof and balconies. Pediatrics 2001; 107:1188-1191.

 

4. Neira JA, Bosque L, Zengotita S. Informe Estadístico sobre Trauma Año 2000. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Secretaría de Salud. Sociedad Argentina de Medicina y Cirugía del Trauma, Agosto 2000.

 

5. Waisman I, Nuñez JM, Sánchez J. Epidemiología de los accidentes en la infancia en la Región Centro Cuyo. Arch.argent.pediatr 2000; 98:2-11.

 

6. National SAFE KIDS Campaign. Falls Fact Sheet. Washington (DC). National SAFE KIDS Campaign 1998.

 

7. Centers for Disease Control and Prevention. Injury Mortality Reports. <en línea> Diciembre, 1999 Wisqars Mortality Reports. Disponible en < http:/ /webapp.cdc.gov/sasweb/ncipc/mortrate.html> [consulta: Marzo 2005].

 

8. Williams RA. Injuries in infants and small children resulting from witnessed and corroborated free falls. J Trauma 1991; 31:1350-1352

 

9. Sawyer JR, Flynn JM, Dormans JP, Catalano J, Drummond DS. Fracture patterns in children and young adults who fall from significant heights. J Pediatr Orthop 2000; 20:194-202.

 

10. Yagmur Y, Güloglu C, Aldemir M, Orak M. Falls from flat-roofed houses: a surgical experience of 1643 patients injured. Int J Care Inj 2004; 35:425-428.

 

11. Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación. Dirección de Estadísticas e Información de Salud. Indicadores de Mortalidad. <en línea> <http:// www.msal.gov.ar/deis.gov.ar> [Consulta: Marzo de 2005]

12. Waisman I, Maina C. Medios de comunicación y accidentes. Arch.argent.pediatr 2000; 98(6):406-409.

13. Snyder RG. Human tolerance to extreme impacts in free-fall. Aerospace Med 1963; 34(8):695-709.

14. Beale JP, Wyatt JP, Beard D, Busutti A, Graham CA. A five years study of high falls in Edinburgh. Injury 2000; 31:503-508.

15. Cummins BH, Potter JM. Head injury due to falls from heights. Injury 1970; 2(1):61-64.

16. Goonetilleke UKDA. Injuries caused by falls from heights. Med Sci Law 1980; 20(4):262-275.

17. Curry JD, Butler G. The mechanical properties of bone in children. J Bone Joint Surg (Am) 1975; 57:810-14.

18. Rang M. Children are not small adults. En: Rang M, Children´s fractures. 2nd ed. Philadelphia: Lippincott; 1974:1-10.

19. Roshkow JE, Haller JO, Hotson GC, Sclafani SJ, Mezzacappa PM, Ra S. Imaging evaluation of children falls from height: review of 45 cases. Radiology 1990; 175(2): 359-363.

20. Solheim K. Whan children fall. Tidsskr Nor Laegeforen 1988; 118(169):2481-2.

21. Neira J, Baquec L. El término accidente. Rev Hosp Niños Buenos Aires 2001; 43(191):2-3.

22. Bass JL, Christoffei KW, Widome M, Scheidt P, Stanwick R, et al. Childhood injury prevention counseling in primary care settings: a critical review of the literature. Pediatrics 1993; 92:544-550.

23. Macarthur C, Hu X, Wesson DE, Parkin PC. Risk factors for severe injuries associated with falls from playground equipment. Accid Anal Prev 2000; 32(3):377- 382.

24. Sieben RL, Leavitt JD, French JH. Falls as childhood accidents: an increasing urban risk. Pediatrics 1971; 47:886-983.

25. Spiegel CN, Lindman FC. Children can´t fly: A program to prevent childhood morbidity and mortality from window falls. Am J Public Health 1977; 67(12):1143- 1147.

26. Jaikin M, Ledesma J. Guía de orientación para el manejo inicial hospitalario del traumatismo. Rev Hosp Niños Buenos Aires 2001; 43(191):18-21.

27. Murray J, Chen D, Velmahos G, Alo K, Blezberg H, Asensio J, Demetriades D, Berne T. Pediatric fall: Is height a predictor of injury and outcome? Am Surg 2000; 66(9):863-865.

Como elegir la sillita del coche

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COMO ELEGIR LA SILLITA DEL COCHE

¿Por qué son necesarios los sistemas de retención infantiles en el automóvil?

Los datos estadísticos demuestran el elevado número de niños/as menores de 12 años que se ven implicados en accidentes de circulación como viajeros de turismos.

No se debe olvidar que a 50 Km/h, y sin el adecuado sistema de retención, un niño de 20 kg de peso se golpearía contra el parabrisas con una fuerza equivalente a 500 kg.

El uso de los sistemas de retención infantiles reducen en un 40% las lesiones mortales y un 70% la posibilidad de sufrir heridas graves.

Sin embargo, a pesar de su probada eficacia, el uso de estos sistemas está poco extendido en nuestro país, y son muchos los niños que van en el coche sin protección.

Es de vital importancia saber que, a medida que va creciendo un niño, necesitará un sistema de seguridad distinto dentro del coche en función de su peso y altura.

Básicamente, existen 4 sistemas:

1- Sillas en sentido contrario al de la marcha,

2- Sillas en sentido de la marcha,

3- Asientos elevadores

4- Cinturones de seguridad.

Sillas que miran hacia atrás: Grupo 0 y 0+.

Peso: Hasta los 13 kg.

Edad aproximada: Hasta los 18 meses.

Las sillas en sentido contrario al de la marcha ofrecen mayor protección para la cabeza, cuello y columna del bebé que las sillas situadas en el sentido de la marcha. Sólo cambie a su bebé a una silla que mire hacia delante cuando supere el peso máximo recomendado o la cabeza del niño sobresalga del respaldo.

El niño se sujeta a la silla por medio de un arnés de 5 puntos (hombros, caderas y entre las piernas).

No utilice NUNCA una silla de bebé en el asiento delantero con un airbag activado.

Sillas que miran hacia delante:Grupo  1.

Peso:De 9 a 18 kg.

Edad aproximada:De 9 meses a 4 años.

Las sillas en el sentido de la marcha protegen al niño porque su arnés absorbe el movimiento hacia delante en el momento de la colisión y el cinturón del vehículo mantiene la silla en su sitio. En estas sillas, al igual que en el grupo anterior, el niño se sujeta por medio de un arnés de 5 puntos. Las correas deben ir bien ajustadas al cuerpo. Recuerde que el niño viaja más seguro en los asientos traseros.

Asientos y cojines elevadores:Grupo 2 y 3.

Peso:De 15 a 36 kg.

Edad aproximada:De 3 a 12 años.

Aún el niño es demasiado grande para una silla y demasiado pequeño para el cinturón de adulto. Estos asientos “elevan” al niño permitiéndole alcanzar la altura necesaria para utilizar el cinturón de adulto del automóvil correctamente. Los elevadores no disponen de correas, ya que el propio cinturón del coche sujeta al niño y al elevador. La banda diagonal del cinturón ha de pasar por encima de la clavícula, sobre el hombro, sin tocar el cuello, y la banda ventral lo más bajo posible, por encima de las caderas, sobre los muslos y nunca sobre el estómago. Los elevadores con respaldo ofrecen mayor protección y resultan más cómodos.

Cinturón de Seguridad:

Altura:A partir de los 135 cm.

Edad aproximada:En torno a los 12 años

Los cinturones de 3 puntos también proporcionan protección al niño cuando sea lo suficientemente alto como para que, sentado recto sobre el respaldo del asiento del coche, pueda doblar las rodillas hasta el borde del asiento sin deslizarse.

La banda diagonal del cinturón ha de pasar por la clavícula, sobre el hombro, bien pegada al pecho y la banda ventral ha de quedar bien baja sobre la cadera. Si la banda del hombro toca el cuello o pasa bajo el mentón, el niño debe seguir más tiempo en un asiento elevador.

Las bandas del hombro y de las caderas actúan conjuntamente para sujetar la parte superior e inferior de su cuerpo en caso de colisión o detención brusca. NUNCA permita que el niño se coloque la banda del hombro debajo del brazo o detrás de la espalda.

¿Cómo elegir un sistema de retención?

La silla ha de estar homologada y debe tener una etiqueta de homologación como la siguiente:

Las claves de la elección:

Asegúrese de que se corresponde con el peso y tamaño del niño.

Compruebe que se instala fácilmente en su coche y que el cinturón tiene suficiente longitud.

Pida una demostración de la colocación del sistema.

La silla se tiene que poder sujetar con firmeza a los asientos del coche.

ECE R 44/03   (Norma de  homologación )

Universal (Categoría del dispositivo homologación. (Universal, Semiuniversal o específico). En este caso indica que es válido para todos los vehículos.

9-36 kg Indica el peso del niño al que se adapta el dispositivo. En este caso correspondería a una silla de Grupo 1, 2 y 3.

E4  La E mayúscula es el distintivo de homologación y el número de subíndice se refiere al país que la ha otorgado. En este caso, el 4 corresponde a Holanda. A España le corresponde el 9.

012439  (Es el número de identificación de la homologación.)

Recomendaciones:

● Dentro del vehículo nunca lleve al niño en brazos, ni comparta el cinturón de seguridad con un menor, ya que, en caso de colisión, podría resultar despedido o aplastado.

● Sitúe la silla preferentemente, si es posible, en el asiento trasero central, siempre y cuando el vehículo tenga cinturón de hombro y cadera. Así disminuirá el riesgo de lesiones ante una colisión frontal o lateral.

● Las correas de la silla han de quedar bien ajustadas al cuerpo del niño.

● Tenga en cuenta no sólo las instrucciones del fabricante de la silla, sino también las del vehículo, sobre todo, cuando éste tenga airbags.

Ficha personal del niño

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FICHA PERSONAL DEL NINO

Nombre  y Apellidos:

Fecha de nacimiento:

Numero de inscripción en la Seguridad Social:

Eventuales malformaciones o enfermedades congénitas o alergias:

Teléfono móvil del padre:

Teléfono del trabajo del padre:

Teléfono móvil de la madre:

Teléfono del trabajo de la madre:

Teléfono de los abuelos paternos:

Teléfono de los abuelos maternos:

Otros Teléfonos:

Direcciones útiles:

Apellidos y nombre del pediatra:

Teléfono consultorio/ambulatorio:

Horario de atención:

Teléfono del hospital:

Horario de atención:

Urgencia policía nacional:

Urgencias guardia civil:

Departamento de bomberos:

Central municipal de ambulancias:

Servicios privados ambulatorios mas cercanos:

Medico de guardia las 24 horas:

Medico de cabecera:

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